Así quiero que vivan mis hijos

somosinstantes

No sé si es la mejor manera de reengancharse al blog, pero esto es lo que siento en estos momentos.

¿Conocéis esa sensación de estar orgullosa de formar parte de una gran familia? Yo sí.

He tenido este sentimiento durante años sin saberlo. Tenía una gran familia, de esas que se juntaban para comer y nos daban las tantas, de esas con las que no podías parar de reirte durante todo el día, de esas que cuando alguien decía “podríamos hacer…?”, el resto ya lo estábamos organizando. Una familia de esas que se ríen primero de sí mismos y luego con los demás (también hemos sido algo burlones). Nos encantaba reir, cantar, bailar, disfrazarnos… cualquier momento era bueno para hacerlo.

losmejoresmomentos

Una de esas familias tan fuertes que piensas que no se pueden romper nunca. Y no se rompen, pero un año es suficiente para que las cosas se tuerzan. La vida no es para siempre. Algunos ya no están, otros están sufriendo… y yo repaso la película de mi vida, sentada en mi cama, recordando momentos maravillosos que ya no volverán. Momentos que viví intensamente, que disfruté, que reí… y me pregunto ¿cuándo dejé de hacerlo?

la vida es una fiesta

Y miro a la familia que he formado, mi familia, y mi pregunta es ¿cómo quiero que vivan ellos? ¿qué me gustaría que recordasen cuando fuesen mayores? La verdad, no sé que recordarán, pero me gustaría que cuando tuviesen esta sensación que tengo yo hoy, esta sensación de que la vida pasa y no es para siempre, echaran la vista atrás y se emocionaran al recordar la vida tan bonita que han vivido.

¡¡A mi gran familia, gracias por tantos y tantos momentos felices!!

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¡Yo sé hacerlo solo!

“Yo lo hago solo”, “tú no toques mami”, “no cantes”, “yo me lo pongo”… supongo que serán frases que habréis oído ya miles de veces de la boca de vuestros peques, sino, pronto o tarde saldrán. Son un paso más hacia su independencia.

Aleix acaba de cumplir los 2 añitos y ya hace más de 6 meses que las dice. A mí me gusta que experimenten solitos porque aprenden y descubren por sí mismos cosas nuevas, pero inevitablemente hay cosas que no pueden hacer solos.

¿Cómo ayudarles a realizar algo sin llegar a la típica rabieta y, lo más importante, sin limitar su autonomía?

No hagas por el niñ@ lo que pueda hacer solit@

Para ello intento cambiar las automatizadas frases que nos salen inconscientemente porque las tenemos hiper grabadas:

“no cojas el vaso, se romperá y te harás daño”

“no subas ahí que te caerás”

“deja ya lo haré yo, que tú no sabes… o tú no puedes…”

“ya lo harás cuando seas grande”

Por estas otras:

“Coge el vaso con cuidado, si cae y se rompe te puedes hacer daño”

” Cuidado al subir, cógete bien que está muy alto”

“Me gusta que lo intentes…que bien, gracias… pero si lo hacemos juntos será mejor”

“a lo mejor no puedes, pero inténtalo, así vas aprendiendo”

Son expresiones que en lugar de descalificar al pequeño, le transmiten confianza en su capacidad para hacer las cosas y refuerzan su aprendizaje.

En el siguiente post os hablaré de los efectos de la autonomía, prolongarla no sirve para nada, simplemente alargar algo que tarde o temprano sucederá y será más difícil de llevar para todos. Eso sí, siempre positivos.

fotoAleixblog

¡Feliz Lunes!

¡Pensar no es un castigo!

Me he encontrado estos días con que en el cole de mi peque utilizan este método como técnica educativa para corregir comportamientos. Lejos de juzgarlos a ellos, porque desconozco cómo lo utilizarán, quiero dedicar este post a la “sillita de pensar”.

En primer lugar, por qué castigar a un niño a pensar cuando lo que queremos es que en un futuro sea un adulto capaz de pensar por si mismo y tomar decisiones. ¿Creéis realmente que un niño e 2 o 4 años piensa sobre lo que ha hecho mal? El niño a esas edades carece de las suficientes habilidades mentales como para pensar “solito” qué ha hecho mal, por qué y qué es lo que tendría que haber hecho.

En todo caso debería llamarse sillita emocional o rincón emocional. También se le puede llamar TIME OUT o TIEMPO FUERA. Es conveniente cuando un niño tiene una conducta inadecuada en un lugar que lo saquemos de ese lugar de la mano, nunca arrastrándole, luego le enseñemos estrategias para calmarse hasta que pueda escucharnos y atendernos con claridad y después explicarle qué esperamos de él y por qué no está bien lo que ha hecho.

Por ejemplo: un niño ha pegado a otro niño (algo muy habitual). Lo apartamos del lugar donde ha ocurrido, lo calmamos y le guiamos con preguntas reflexivas ¿tú amigo llora porque le has pegado? ¿crees que ha estado bien? ¿qué te ha pasado? (ESCUCHA ACTIVA Y CONEXIÓN). Entonces le enseñamos qué puede hacer en esa situación (EDUCACIÓN), como puede canalizar su frustración para no volver a repetir el comportamiento erróneo ofreciéndole alternativas (ELECCIÓN).

Efectos secundarios de la silla de pensar

¿Creéis que una clase de casi 30 niños pueden hacer esto? Por supuesto que no.

El niño aprende que cada vez que hace algo mal, lo apartan y lo dejan solo, no le quieren, incluso aprende desde muy pequeño que es malo. Si usamos esta técnica habitualmente el niño buscará la manera que esto no le afecte, una barrera de insensibilidad para llevar de mejor manera el no sentirse querido.

Además como siente que realmente es un niño malo porque le castigan cada vez que hace algo mal, esta conducta no se corrige y más adelante se volverá más rebelde para demostrar que realmente es malo.

Si lo que queremos es que nuestros hijos aprendan a comportarse y comprendan qué está bien o qué está mal debemos ayudarles a corregir ese comportamiento.

Para que un niño entienda qué ha hecho mal y por qué y qué puede hacer la próxima vez para no actuar así NOS NECESITA A NOSOTROS (o un adulto) para que lo guiemos con preguntas reflexivas y mostrándoles qué esperamos de él y qué comportamientos son correctos o dañinos y cuales no.

 lesenseñamosacomer

 

Una infancia normal

“Mi niño es que es un terremoto, grita, solo sabe decir no cuando le digo algo, prefiere jugar, no para de moverse…”

¡Cuántas veces hemos oído y dicho eso! Pues bien, a mantener la calma, tenemos niñ@s normales y super sanos.

Los niños hasta los dos años suelen llorar cuando les cambias el pañal, no quieren bañarse o cuando ya están en el baño no quieren salir de la bañera, gritan, patalean cuando se enfadan, escupen la comida, se irritan cuando tienen sueño… Mi pequeña cuando tiene sueño llora por todo, y llora con mucha fuerza y se enfada. Yo he aprendido a diferenciar ese llanto y sé que cuando llora de esta forma está agotada, entonces la intento calmar y ¡a descansar! Ahora bien, siempre intento que lo último que recuerde antes de dormirse sea algo agradable, y ahora es ella la que cuando se acuesta me dice: “mamá lo que más me ha gustado de hoy es….”. Me encanta descubrir que hay un montón de cosas que le gustan de sus días.

Desde los 2 a los 6 años los niños no quieren hacer sus deberes, no se terminan el plato de comida, hacen ruidos, les gusta disfrazarse (a mi pequeño le encanta y todavía no tiene los 2), exploran sus genitales, piden lo que les gusta, toleran mal la frustración… si tu hij@ es así ¡enhorabuena tienes un niñ@ normal!

Si conocemos y comprendemos las etapas por las que pasan nuestros pequeños, podemos ayudarles a pasarlas mejor y para nosotros también es más fácil porque entendemos por qué hace lo que hace.

etapasinfancia

¡Felicidades por esos pequeñines tan estupendos!

¡Feliz Miércoles!

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“My toddler is hyperactive, shout, say no when I tell him/her something, prefer playing, don’t stop moving….”  

How many times we have heared and said that! So, keep calm, you have normal and very healthy. 

Until 2 years old, children use to cry when you change nappy, don’t want to bath or don’t want to leave bath, shout, make a fuss when they are angry, spit food, irritate when they are tired…. My little girl cry a lot when she is very sleepy, then I try to calm her and ¡ready to rest!. But I always try she remember something happy before sleep and now she says to me every night ” Mummy I like…. today” and I love to know that there are a lot of things she likes of her day. 

From 2 to 6 years old, children don’t want to make homeworks, don’t finish their food, make noises, they like to dress up (my little boy love it and he is not 2 years old yet), explore their genitals, ask what they like, tolerate badly frustration…. if your toddler is like this, congratulations you have a normal toddler! 

If we know and understand different phases of our children, we can help them and it’s better and easier for us too because we understand why happens. 

childrenphases

Congratulations you have a fantastic children!

Happy Wednesday!