Así quiero que vivan mis hijos

somosinstantes

No sé si es la mejor manera de reengancharse al blog, pero esto es lo que siento en estos momentos.

¿Conocéis esa sensación de estar orgullosa de formar parte de una gran familia? Yo sí.

He tenido este sentimiento durante años sin saberlo. Tenía una gran familia, de esas que se juntaban para comer y nos daban las tantas, de esas con las que no podías parar de reirte durante todo el día, de esas que cuando alguien decía “podríamos hacer…?”, el resto ya lo estábamos organizando. Una familia de esas que se ríen primero de sí mismos y luego con los demás (también hemos sido algo burlones). Nos encantaba reir, cantar, bailar, disfrazarnos… cualquier momento era bueno para hacerlo.

losmejoresmomentos

Una de esas familias tan fuertes que piensas que no se pueden romper nunca. Y no se rompen, pero un año es suficiente para que las cosas se tuerzan. La vida no es para siempre. Algunos ya no están, otros están sufriendo… y yo repaso la película de mi vida, sentada en mi cama, recordando momentos maravillosos que ya no volverán. Momentos que viví intensamente, que disfruté, que reí… y me pregunto ¿cuándo dejé de hacerlo?

la vida es una fiesta

Y miro a la familia que he formado, mi familia, y mi pregunta es ¿cómo quiero que vivan ellos? ¿qué me gustaría que recordasen cuando fuesen mayores? La verdad, no sé que recordarán, pero me gustaría que cuando tuviesen esta sensación que tengo yo hoy, esta sensación de que la vida pasa y no es para siempre, echaran la vista atrás y se emocionaran al recordar la vida tan bonita que han vivido.

¡¡A mi gran familia, gracias por tantos y tantos momentos felices!!

7 tips para ser una mamá la mar de feliz

piespiscina copia

Al ser mamá todo mi mundo cambió. Solo estábamos mi bebé y yo. No tenía tiempo para nada (cuántas veces me habré acostado sin poder ir al baño). Tuve que sacrificar un montón de cosas para dedicarme a lo que consideraba lo más importante para mí (todavía hoy lo son, mis hijos son lo más importante en mi vida). Sin embargo, me he dado cuenta que ellos son felices cuando yo lo soy. Así que aquí os dejo mis tips, los que me han funcionado para ser una mamá la mar de feliz.

tipsmamafeliz

1.- Deja de buscar un día entero libre para ti solita, encuentra pequeños ratos, momentos que sean solo para ti para ganar autonomía en el uso del tiempo. Aprovecha para ir a esa librería que tanto te gusta durante los 15 minutos que dura el almuerzo.

2.- Duerme cuando tu bebé duerma, así recuperarás energía y estarás menos cansada.

3.- Olvídate de tener la casa impoluta en todo momento. Cuando tienes niños pequeños es misión imposible. Disfrutarás más de los ratos con ellos y serás más feliz.

4.- Cuando estés con ellos, disfruta de eso, no pienses en nada más. Vivirás más ese momento, seréis todos más felices y lo que es más importante no te sentirás culpable luego por no pasar tiempo con ellos.

viveamarie

5.- Si estás terminando algo del trabajo o de casa o algo importante, termínalo, ya llamarás a los niños después para ver como están. Si te lo dejas a medias luego irás más estresada y seguramente te bloquearás.

6.- Depílate mientras te duchas, ponte la mascarilla facial mientras pasas la aspiradora, cuídate a ti misma, te sentirás mejor y toda la familia lo agradecerá. (Un truco: antes de salir de la ducha y secarte ponte aceite de bebé por todo el cuerpo, es una manera de hidratarse sin sumar más tiempo).

7.- Queda con tus amigas, habla de tus cosas, expresa tus emociones. ¡Lo necesitas! Tener un bebé es maravilloso, pero no pierdas tu identidad.

Siempre he pensado que la calidad del tiempo que pasas con tus hijos es mucho más importante que la cantidad. Ellos no necesitan todo tu día, solo necesitan que cuando estés con ellos te centres exclusivamente en ellos. Y esto te ayudará también a centrarte en las demás cosas cuando las estés haciendo sin sentirte culpable por no estar con tu familia.

¡Feliz principio de semana! ¡Cuídate!

 

Si volviese a ser niñ@…

Si volviese a nacer me gustaría llegar al mundo con un papel lleno de deseos. No deseos materiales, deseos de cosas que hubiese querido aprender por mi misma cuando era pequeña, porque cuando eres mayor cuesta mucho más.

Ahora que soy consciente, que mi mayor reto es educar a mis hijos positivamente porque al mismo tiempo también me estoy reeducando yo, sé lo que me hubiese gustado aprender cuando tenía su edad.

Así me hubiese gustado nacer, con esta declaración de objetivos. Seguro que se queda algún deseo fuera, pero aquí están los más importantes: aprender a respetarme a mí misma y a los demás, aprender a valorar lo que tengo y esforzarme por conseguir lo que deseo, aprender a ser feliz.

declaracionobjetivos

¡Feliz semana amig@s?

Manejo del dolor durante el parto

ELPARTO

Sentía que tenía que escribir sobre mi primer parto, fue tan mágico y especial que necesitaba, hoy más que nunca, sacarlo fuera.

Era un segundo domingo de pascua hace casi 4 años cuando rompí aguas sobre las 10h de la mañana. No fue una rotura completa, iba cada media hora al baño para seguir vaciando, pero no tenía contracciones así que decidí seguir con mi plan pascuero. Me fui de comida a Moraira, un lugar de la Marina Alta que os aconsejo un montón en verano porque tiene mucho encanto. Sobre las 20h de la noche llegué a casa todavía sin contracciones, cenamos tranquilamente y sobre las 22:30h – 23h decidimos mi marido y yo, irnos al hospital (fui demasiado pronto, ahora lo sé).

Me ingresaron de inmediato, y sobre las 3 de la madrugada empezaron las contracciones. Al principio eran super dolorosas, no sabía como ponerme, solo hacía que dar golpes a las paredes de la habitación. NO SABÍA COMO MANEJAR EL DOLOR.

Me pasaron al paritorio y allí, aunque al principio me tocó un matrono que me incordiaba bastante y que por cambio de turno tenía prisa en sacar a la criatura, luego fue todo a mejor.

En el cambio de turno tuve la suerte de contar con dos matronas excepcionales. La primera, Nines, bajo las persianas de la habitación, me puso música relajante, me cogió la mano y me enseñó a concentrarme en la respiración y visualizar el paso de cada contracción y enseñó a mi marido cómo tenía que hacerlo para ayudarme.

Fue alucinante el poder que tiene nuestra mente para cambiar el curso de las cosas. Las contracciones más dolorosas del parto, las pasé casi durmiendo, en un estado de relajación absoluta, sin enterarme casi.

De repente, empezó la fase “empuje” mucho más activa claro, pero la matrona que tuve en ese momento cada vez que empujaba me lavaba con agua caliente para que me doliera menos, sobretodo en el momento en el que está la cabecita ahí encajada que ni entra ni sale.

Y como un cohete disparado después de unos cuantos empujones, nació Azahar, llorando y diciendo ya estoy aquí. Recuerdo ese momento, en el que su padre la cogió y me la puso encima, fue lo más bonito que había vivido nunca.

azahar bebe

Y vuestro parto, ¿cómo fue? ¿pudistéis concentraros en la respiración? En función de quien te toque, también va mejor o no tan mejor.

¡Feliz finde!

 

¿Cómo educar a un niñ@ con buen trato?

Tratar bien a un niño o educar con buen trato no significa para nada dejar de enseñarle, protegerlo o dejar que haga todo lo que él/ella quiera.

Existen formas alternativas a la violencia, los gritos, amenazas, etc para ejercer la autoridad dentro de la familia, ponerles límites y protegerlos.

Estas formas están basadas en el respeto mutuo, el cariño, la generosidad, la empatía, resiliencia, y por supuesto, el positivismo.

Educar a un niño con estas premisas significa prepararlo para que en un futuro sea un adulto positivo, que sabe ponerse en el lugar de otros, que sabe adaptarse a los cambios, amoros@ y que sabe desenvolverse adecuadamente en los diferentes roles sociales. En definitiva, enseñarle habilidades para la vida.

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1.- Siendo empáticos: ponte en su lugar, piensa por un momento como él, ¿qué pasará por su cabecita? ¿por qué ha hecho lo que ha hecho? Siempre hay un motivo y para ellos suele ser muy importante, aunque solo sea que el hermano no le deja el juguete que tiene en esos momentos.

2.- Evita exigirle lo que no puede cumplir. Los niñ@s llegan hasta donde llegan, pedirle peras al olmo es frustrante para los padres pero sobretodo para los niñ@s que ven que no pueden hacer lo que les han pedido. Y al fin y al cabo, ellos lo único que quieren es agradar a sus papás.

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3.- Sé claro y conciso. Mensajes cortos. Si sermoneamos durante mucho rato, los niñ@s se pierden. Diles lo que quieres en pocas palabras.

4.- Sé positivo. Intenta traducir todos tus mensajes negativos a un lenguaje más positivo. En lugar de decir, “no grites” decimos hablemos en un tono más agradable.

5.- Los límites y sus consecuencias tienen que quedar claros de antemano, y han de ser para toda la familia. O sea, si no se puede gritar, no grita nadie, papá y mamá tampoco. Si se tira agua fuera de la bañera en la hora del baño, luego hay que recogerla y dejar el baño como estaba.

6.- Refuerza siempre lo que hace bien y deja de criticarle. No te preocupes si comete errores, está aprendiendo y eso es lo que debes transmitirle. Pero cada vez que haga algo bien, házselo saber.

7.- Ten mucha paciencia y se consistente. Educar en positivo y con buen trato es una educación a largo plazo, pero vale la pena.

 

 

5 herramientas creativas para el día a día

La educación requiere una gran dosis de imaginación para no actuar automáticamente como siempre se ha hecho. Hoy os dejo varias herramientas creativas para el día a día. Espero que os sirvan, a mí me funcionan.

1.- Atrévete a ser ingenuo: mira las cosas de una manera nueva, cómo nunca las habías visto antes, haz preguntas sobre todas ellas. Los niños son grandes maestros de esto, puedes aprender de ellos.

2.- Cambia el camino: ¡Comienza tu día cambiando tu camino habitual! Ve por sitios que no has ido nunca, verás paisajes nuevos, gente nueva y abrirás tu mente.

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3.- ¡Canta! A mí siempre me funciona. No importa si tienes una voz estupenda o simplemente te dedicas a cantar en la ducha, elige una canción que te guste, que te transmita y te haga sentir. Pasar un buen rato es la mejor medicina que te puedes tomar.

4.-¡Pásalo bien! ríe, goza, disfruta… haz todo aquello que te haga suspirar de satisfacción.

5.- Rompe las reglas de vez en cuando. Siéntete libre. Yo practico un juego con mis peques “El día del loco” que consiste en hacerlo todo al revés, ese día todo vale: ponerse los calcetines de guantes, comer en la silla, sentarse en la mesa, caminar a paso de hormiguita… cualquier cosa que se os ocurra.

¿Ponéis en práctica alguna de estas herramientas? ¿Tenéis otras herramientas? Me gustaría conocerlas.

¡Feliz miércoles!

5 tips para que tus hij@s te hagan caso

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En el post de ayer una amiga me comentaba que ya no le queda paciencia y que si no “saca la mano a pasear” y les riñe no hay forma.

Nuria este post va por ti.

Mis hij@s no son niños modelos ni mucho menos, simplemente son niños y se portan como niños. Partiendo de esa base, si yo no espero que ellos se porten como adultos, ni hagan las cosas “porque yo lo digo”, seguiremos teniendo los conflictos de cada etapa, pero los enfrentaremos desde otra perspectiva.

Castigar, pegar y gritar es el camino más rápido para hacerlos callar o hacer que obedezcan y sí, tiene efectos a corto plazo, o sea, inmediatamente, pero no aprenden y menos aún cuando son tan pequeños.

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1.- Implicar en lugar de imponer. Hacerlos partícipes es fundamental para que tengan ganas de hacer algo. En lugar de “hazlo ya” podemos decir “qué te parece si hacemos esto juntos”. Siempre hemos de mostrar nosotros un interés sino qué ejemplo les damos.

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2.- Convertirlo todo en un juego. A los niños les encanta jugar y es a través del juego como más aprenden. “A ver si te vistes antes de que cuente 10”

3.- Trasladar la responsabilidad a un tercero, por ejemplo, un muñeco. Que no se quiere tomar la medicina, cogemos un muñeco y simulamos que él se la quiere tomar, seguro que él luego le imita

4.- Darles opciones (nunca más de dos y nos hemos de asegurar que todas las opciones son válidas para nosotros) y decirles que consecuencia tiene cada opción. Esto les ayuda a aprender a tomar decisiones y sentirse que ellos han elegido qué hacer.

5.- Armarse de paciencia. El mundo no se construyó en un día, ni en dos. Educar a un niño es un trabajo a largo plazo y requiere mucha paciencia, porque al principio no lo entienden, pero poco a poco lo van asumiendo y aprendiendo.

A estos añadiríamos “ser ejemplo para ellos”, somos su más grande referente. Si nosotros gritamos, pegamos o no hacemos lo que pedimos no somos coherentes y aunque ellos obedezcan, llegará un día que no lo harán o gritarán para hablar.

¿Qué hacéis vosotros cuando no os hacen caso? ¿qué técnicas utilizáis?

¡Feliz jueves!